bruxismo-bruxismo diurno

 

¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es el hábito, adquirido de forma totalmente involuntaria, de apretar o rechinar los dientes sin ningún propósito funcional. Se calcula, según recientes estudios, que hasta el 20% de la población puede llegar a padecer este mal en algún momento de su vida. Esto se debe, fundamentalmente, a que este problema está asociado al estrés, la ansiedad y el nerviosismo. De igual forma, es frecuente que, como consecuencia del bruxismo, las piezas dentales se desgasten en exceso y aparezcan cuadros de dolor de cabeza, oído, cuello y mandíbula.

Tipos de bruxismo

En líneas generales, puede decirse que existen dos tipos de bruxismo diferentes. Por un lado está el bruxismo céntrico, el cual consiste en apretar los dientes unos contra otros. Por otro lado se encuentra el excéntrico, caracterizado por el frotamiento o rechinamiento entre estos. Asimismo, si estos episodios suceden mientras la persona que lo padece se encuentra dormida, recibe la denominación de bruxismo nocturno o del sueño mientras que, si está despierta, es denominado como bruxismo de vigilia o diurno y se asocia a períodos de estrés. Finalmente, hay que destacar que, cuando se presenta en niños, algo bastante frecuente, recibe el tratamiento de bruxismo infantil.

El bruxismo y síntomas asociados

Puesto que este hábito se realiza de forma inconsciente, sobre todo, cuando se trata del bruxismo nocturno, interpretar los síntomas es de gran relevancia. En primer lugar, hay que apreciar si el esmalte de los dientes se encuentra excesivamente desgastado o, incluso, fracturado. Por otra parte, es frecuente la aparición de fuertes dolores de cabeza, de cuello, de oído y de los músculos faciales que rodean a la mandíbula. En cualquier caso, un dentista podrá identificar rápidamente la existencia de bruxismo por los síntomas evidenciados.

¿Cómo una persona puede darse cuenta de que padece bruxismo?

En muchas ocasiones, es complicado que una persona por sí misma se dé cuenta de que padece este problema. Además, este problema se acentúa aún más si cabe cuando hablamos de bruxismo infantil. En todo caso, lo más conveniente es, frente a un espejo, observar la estructura de los dientes y el esmalte de estos para comprobar si tienen una apariencia normal o si están excesivamente planos. Por su lado, el hecho de que otra persona del entorno manifieste su malestar a causa de que, al dormir, el afectado rechina los dientes, también es un buen indicativo. En definitiva, si aparecen los síntomas detallados en el párrafo anterior lo mejor es acudir rápidamente a un especialista.

El bruxismo y soluciones efectivas

bruxismo   Lo primero que hay que decir es que existen dos tratamientos que, en muchos casos, pueden ser complementarios y que brindan al bruxismo soluciones efectivas. Por un lado, en caso de que se trate ya de un problema grave, el especialista realizará y mandará colocar al paciente una férula de descarga con el objetivo de evitar el riesgo de que suceda una lesión dentaria o muscular. Además, estas fundas para los dientes eliminan muy eficazmente los síntomas propios del bruxismo que ya hemos comentado en párrafos anteriores.

Por otra parte, muchas personas consiguen poner solución a su problema de bruxismo con solo cambiar algunos de sus hábitos y comportamientos. En este sentido, hacer deporte y poner en prácticas técnicas de relajación como, por ejemplo, la autohipnosis, el reiki, o la biorretroalimentación son muy recomendables. La efectividad de estas terapias se debe, fundamentalmente, a que el bruxismo es un hábito relacionado directamente con los estados de estrés, ansiedad y nerviosismo. Por tanto, al llevarlas a cabo, el paciente experimenta una importante sensación de relajación de su musculatura corporal y el problema desaparece.