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Las carillas dentales, también llamadas carillas estéticas, son pequeñas láminas que se adhieren a la parte externa de las piezas dentales, por medio de una resina especial o cemento que las fija de modo firme y consistente. Las carillas dentales se puede colocar tanto en los dientes superiores como inferiores, de manera que revistan aquellas piezas dentales que han amarilleado con el tiempo, tienen alguna desviación, o que tienen alguna grieta o rotura, entre otras causas.

Por tanto, la carilla dental está recomendada en los siguientes casos:

  • Pigmentación elevada de las piezas dentales
    Cuando alguna dentadura presenta una clase de coloración muy intensa que no solo estropea la superficie de los dientes, sino que también afecta su interior, procedimientos como el blanqueamiento dental no son la alternativa más apropiada. En tales casos, el mejor remedio es el empleo de carillas dentales.
  • Fractura o desgaste de los dientes
    Con frecuencia, la colocación de una carilla dental es una opción idónea para solucionar desgastes y deterioros de las porcelana_cerinate
    piezas, así como resquebrajamientos, grietas o fracturas de las mismas.
  • Piezas dentales deformes
    En algunos casos, hay personas que presentan dientes con una estructura defectuosa o amorfa, por lo que la solución más viable y sencilla es la colocación de carillas dentales.
  • Piezas dentales mal alineadas
    Las dentaduras que presentan dientes con un ángulo hacia fuera o hacia dentro también pueden ser tratados por medio de una carilla dental, aunque, en realidad, estos problemas pueden ser tratados mediante una ortodoncia. No obstante, si solo se trata de un diente afectado, la carilla dental es una solución eficiente, puesto que evita que el paciente tenga que llevar una ortodoncia durante un intervalo de tiempo prolongado.

Algunas de las ventajas de las carillas dentales respecto a otros tratamientos son las siguientes:

  • Una carilla dental permite una gran gama de coloraciones. Si el deseo de los pacientes es tener una sonrisa deslumbradora, las carillas dentales de porcelana son una excelente opción.
  • El resultado final de una carilla dental es muy natural, puesto que imita los colores y la textura de las piezas dentales afectadas sin desentonar con el resto de dientes.
  • Las encías y los tejidos de la boca toleran perfectamente el contacto con las carillas dentales, por lo que los efectos adversos por irritaciones son mínimos. De hecho, los dentistas, al igual que para una carilla dental, suelen utilizar también la porcelana para hacer coronas dentales a pacientes que no toleran bien el metal.
  • Tanto la porcelana como el composite, utilizados para la elaboración de carillas dentales, poseen una elevada resistencia, pero la porcelana cuenta con la ventaja de ser aún más dura, resistiendo mejor la pigmentación, la pérdida de color y las manchas que pueden aparecer en los dientes con el paso del tiempo.

Antes de iniciar el procedimiento de colocación de una carilla dental, hay que determinar la tonalidad deseada para los dientes definitivos. Si el interesado desea tener los dientes más blancos, hay que realizar un blanqueamiento dental antes de colocarle las carillas, con el propósito de que las carillas sean del mismo color y no desentonen con los demás dientes del alrededor.

Asimismo, previamente han de limpiarse a fondo los dientes para eliminar las superficies donde se haya podido acumular placa, de modo que se proporciones una superficie lo más limpia posible antes de colocar las carillas. Después se secan a fondo las piezas dentales, y se aíslan empleando un dique de goma que asegure que la saliva pueda entorpecer la unión de la carilla dental. A continuación, el área frontal de los dientes se graba con ácido químico para crear una capa rugosa que facilite la adherencia a la carilla dental. Después, se aplica el pegamento a los dientes ya grabados, y el material se va añadiendo en capas hasta construir el diente. El procedimiento se culmina pulimentando la carilla dental.