higiene implante

El éxito final de la intervención para colocar implantes dentales requiere no solo del buen hacer de nuestro ortodoncista/implantólogo, ya que también precisa la adopción de toda una serie de cuidados por parte del paciente que lleva un implante dental.

Una vez insertado un implante dental hay que seguir de manera exhaustiva un protocolo de higiene, que resulta recomendable en todos los casos de realización de implantes dentales. En este sentido, habría que distinguir entre los cuidados inmediatamente posteriores a la inserción del implante dental de los que hay que llevar a cabo, con regularidad, una vez que el implante dental está ya adaptado y funcionando con normalidad.

Así, en las 24 horas siguientes a la operación de implante dental es necesario no hacer enjuagues agresivos, ya que fomentan el sangrado al obstaculizar que la herida coagule según su curso natural, aunque lo que sí debe procurarse es mantener una cuidadosa higiene en la heridas de los implantes dentales, debiendo cepillarse con cuidado la zona operada así como los dientes circundantes, para lo que resulta recomendable en los días posteriores a la inserción de los implantes dentales el uso de cepillos blandos. Así como unos primeros enjuagues realizados con agua tibia con sal en el área en la que esté el implante dental.

Con posterioridad, si la herida del implante dental va evolucionando bien se pueden efectuar ya enjuagues con colutorios de clorhexidina. Aunque, con independencia de la presencia o no de implantes dentales, en todos los casos resulte recomendable el uso de cepillos interdentales para alcanzar todos los intersticios, combinándolos con hilo de seda e irrigadores bucales, lo cierto es que si se tiene un implante dental el uso de todos estos elementos es más perentorio todavía, además de, por supuesto, la realización de los exhaustivos cepillados después de cada comida, adoptando cuidado especial en la zona del implante dental.

También resulta muy recomendable no estar pasando la lengua por los implantes dentales en las semanas inmediatamente posteriores a su inserción, al tiempo que hay que tener en cuenta que uno de los mayores enemigos si se tiene un implante dental es la placa, por lo que hay que evitar su formación extremando la higiene bucal, no siendo tan trascendental la disyuntiva entre cepillo manual o eléctrico como la realización de un cepillado correcto, tanto en la zona del implante dental como en el resto de la boca, además de desde luego la adopción del resto de medidas de higiene bucal que hemos ido describiendo para el caso de inserciones de implantes dentales.

Recuerda también que los implantes dentales deben ser revisados periódicamente por nuestro ortodoncista, asegurándonos así la adecuada evolución de los mismos y nuestra buena salud bucal en general.