Hoy, aprovechando que es el día del padre, queremos hacernos eco de un estudio publicado en la revista International “Journal of Paediatric Dentistry” para hablar sobre el miedo al dentista y la “responsabilidad” que los padres tienen en él.

Los resultados de  la publicación confirman la transmisión emocional de este miedo entre los miembros de la familia y analiza por primera vez los roles que desempeñan las madres y los padres en el dentista.

Aunque ya se había identificado que los niveles de miedo de padres e hijos están asociados, hasta ahora no se había explorado la importancia que padres y madres tienen, por separado, en esta particularidad que afecta a muchos pacientes.
La investigación analizó a 183 niños  de entre 7 y 12 años de la Comunidad de Madrid, así como a sus padres, y los resultados no distan de otras investigaciones realizadas con anterioridad. Está demostrado que el miedo de padres e hijos está correlacionado y que, a mayor miedo al dentista demuestre un miembro de la familia, más se contagiará y sufrirá el resto, sobre todo los más pequeños.
Por otro lado, cuanto mejor sea la actitud de los padres, más se reducirá la ansiedad de los niños a lo que desconocen del dentista y su consulta.

Las posibles soluciones que destaca el estudio pasan por involucrar a padres y madres por igual en campañas de prevención contra el miedo al dentista así como eliminar cualquier demostración de miedo a la hora de asistir a consulta. Actuar con total normalidad es primordial por parte de los padres en el dentista.

Entre las posibles implicaciones de estos resultados, los autores destacan dos: la necesidad de involucrar tanto a padres como madres en las campañas de prevención del miedo dental; y tratar de hacer que los padres asistan a la consulta manifestando ausencia de preocupación. Lo ideal es que en casa también se quite importancia a la cita dental y se trate de enfocar la consulta como algo divertido y que tenemos muchas ganas de hacer.

Cómo ya apuntábamos en éste artículo sobre el miedo al dentista y cómo superarlo, es algo normal sentirlo pero los padres tienen una responsabilidad y alcance que nadie más tiene a la hora de inculcar a sus hijos que los dentistas están para ayudar y que, en el futuro, sus bocas lo agradecerán.